Reseñas

Rebeldía galáctica: Así es como Supergirl reinventa las reglas del cine de superhéroes: Reseña

​Si pensabas que ya lo habías visto todo en el cine de superhéroes, es momento de actualizar tu radar. Olvídate de la típica chica dorada que llega a la Tierra a sonreírle a los carteles de bienvenida y a salvar el día con un discurso motivacional bajo el brazo. La nueva adaptación cinematográfica de Supergirl tira el manual de los buenos modales por la ventana y nos sumerge en una aventura espacial cruda, visualmente deslumbrante y cargada de una furia muy humana.

Esta versión nos presenta a una Kara Zor-El marcada por el trauma y el hastío existencial. Mientras Superman creció rodeado de amor campestre, los primeros catorce años de Kara transcurrieron en los restos flotantes y agonizantes de Krypton, viendo cómo su mundo entero se desmoronaba.

​La aventura despega cuando, vagando por el cosmos acompañada únicamente de su leal perro Krypto, se cruza con Ruthye Marye Knoll, una joven alienígena con una sed de venganza implacable tras la muerte de su padre a manos del infame mercenario Krem of the Yellow Hills. Cuando Krem hiere de gravedad a Krypto, la búsqueda de justicia se convierte en una cacería personal a través de planetas extraños, criaturas imposibles y callejones oscuros del espacio profundo.

​Talentos al frente y detrás de cámaras

  • En la silla de dirección: El timón lo lleva Craig Gillespie, un director que sabe perfectamente cómo mezclar el caos visual, el humor cínico y personajes con personalidades al límite (si viste I, Tonya o Cruella, sabes que el estilo dinámico y gamberro está garantizado).
  • El guion: Viene perfectamente afinado para mantener la tensión de un viaje de carretera interestelar.
  • El reparto que roba cámara:
    • Milly Alcock se apropia de Kara con una mezcla perfecta de rudeza, carisma y una vulnerabilidad oculta que te atrapa desde el minuto uno.
    • Eve Ridley aporta el contrapeso perfecto como la valiente y decidida Ruthye.
    • Matthias Schoenaerts encarna a un villano tan elegante como detestable.
    • ​Y ojo con las sorpresas en pantalla, porque las apariciones de David Corenswet como Superman y Jason Momoa como el incorregible cazarrecompensas Lobo le inyectan pura dinamita a la función.

​Visualmente, esta película se aleja por completo de los tonos grises y monocromáticos a los que nos tenían acostumbrados las adaptaciones de cómics. La cinematografía apuesta por una paleta de colores vibrantes, neones espaciales y texturas que rinden homenaje al cine de aventuras clásico de los setenta, pero con tecnología de punta. A esto se le suma una banda sonora punzante que sabe perfectamente cuándo frenar para dejar respirar el drama y cuándo acelerar el pulso en las secuencias de acción.

«No estamos ante la típica salvadora impecable; esta es la historia de una sobreviviente furiosa que prefiere romper las reglas antes que seguir el manual.»

Supergirl es exactamente lo que el cine de superhéroes necesitaba: madura, visualmente impecable, arriesgada y con un corazón gigantesco escondido bajo capas de cinismo espacial. Es una película hecha para disfrutarse con palomitas, comentarse a la salida de la sala y recomendarla a ojos cerrados en tus redes sociales.

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *