LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL YA CONSTRUYE LA REPUTACIÓN DE LAS EMPRESAS: LA NUEVA BATALLA POR LA CONFIANZA DIGITAL
La forma en que las personas buscan información y toman decisiones está cambiando aceleradamente. De acuerdo con el INEGI, el Valor Agregado Bruto del Comercio Electrónico alcanzó 2.3 billones de pesos en 2024, equivalente al 6.9% del Producto Interno Bruto nacional, reflejando el creciente peso de los canales digitales en la economía mexicana. En este contexto, las empresas enfrentan un nuevo desafío: ya no basta con aparecer en los primeros resultados de búsqueda, ahora también deben convertirse en una fuente que la inteligencia artificial considere confiable para recomendar.
Cada vez más consumidores preguntan directamente a herramientas de inteligencia artificial qué producto comprar, qué empresa contratar o qué servicio elegir. La respuesta que reciben puede influir en su decisión sin necesidad de visitar múltiples sitios web, modificando la forma en que se construye la confianza entre marcas y usuarios.
Este cambio está dando origen a una nueva batalla por la reputación digital. A diferencia de los buscadores tradicionales, los modelos de inteligencia artificial integran información proveniente de diversas fuentes públicas para elaborar sus respuestas, incluyendo medios de comunicación, publicaciones especializadas, reseñas, foros, comunidades digitales y contenido generado por terceros.
«Estamos entrando en una nueva etapa de la reputación corporativa. Las empresas ya no solo deben cuidar lo que comunican sobre sí mismas, sino también la narrativa que la inteligencia artificial construye a partir de todo el ecosistema digital. Esa percepción puede influir directamente en la decisión de compra de un cliente», explicó Gustavo Bustos, Country Manager de Hostinger México.
La adopción de estas tecnologías también comienza a reflejarse en el entorno empresarial. De acuerdo con el INEGI, los Censos Económicos 2024 incorporaron por primera vez información sobre el uso de tecnologías de inteligencia artificial en las unidades económicas, evidenciando que esta tecnología empieza a formar parte de los procesos de transformación digital de las empresas mexicanas.
Para analizar este fenómeno, Hostinger desarrolló una investigación sobre la forma en que los modelos de inteligencia artificial seleccionan información y construyen sus respuestas. Como parte del estudio, la compañía rediseñó más de 100 contenidos utilizando estructuras adaptadas a la búsqueda conversacional, logrando incrementar en 52% su presencia dentro de respuestas generadas por inteligencia artificial en un periodo de tres meses.
La reputación digital deja de estar bajo el control exclusivo de las empresas
Uno de los principales hallazgos de la investigación es que la inteligencia artificial no basa sus respuestas únicamente en la información publicada por una organización. La percepción sobre una marca también se construye a partir de artículos periodísticos, análisis especializados, reseñas de usuarios y conversaciones que ocurren en distintos espacios digitales.
Esto implica que la reputación corporativa deja de depender exclusivamente de campañas de comunicación o estrategias de posicionamiento web. La credibilidad que una empresa construye a través de terceros comienza a influir en la manera en que los sistemas de inteligencia artificial la describen, comparan y recomiendan.
«El nuevo reto consiste en entender qué está diciendo la inteligencia artificial sobre una marca y cuáles son las fuentes que utiliza para construir esa narrativa. Si una empresa no genera señales sólidas de autoridad y confianza, serán otros quienes definan su reputación digital», añadió Bustos.
La investigación también identificó un cambio en las reglas del posicionamiento digital. Los modelos de inteligencia artificial privilegian contenidos claros, estructurados, respaldados por datos verificables y capaces de responder preguntas específicas de los usuarios, mientras que factores tradicionales como el volumen de palabras o determinadas prácticas de optimización pierden relevancia frente a la calidad y utilidad de la información.
Más allá de una tendencia tecnológica, especialistas consideran que esta evolución transformará la comunicación corporativa y el marketing digital durante los próximos años. Conforme los asistentes inteligentes y los agentes de inteligencia artificial adquieran un papel más activo en la búsqueda, comparación y recomendación de productos y servicios, la confianza dejará de construirse únicamente frente a las personas para extenderse también a los sistemas que las orientan.
En este nuevo escenario, el activo digital más valioso para una empresa ya no será solo atraer visitas a su sitio web, sino consolidarse como una fuente de información confiable y autorizada que la inteligencia artificial elija para construir sus respuestas y recomendaciones.


