«Núremberg: el juicio del siglo», el pasado que advierte al presente
La película que retrata el proceso que sentó las bases de la justicia internacional llega a las salas en un momento clave para el mundo.
En pleno siglo XXI, el mundo vuelve a convivir con el ruido constante de la guerra. Desde Europa del Este hasta Medio Oriente y distintas regiones de África y Asia, los conflictos armados han colocado nuevamente a los civiles en el centro del sufrimiento con los desplazamientos masivos, ciudades destruidas y generaciones enteras creciendo bajo el miedo.
En este contexto, resurgen patrones que la humanidad juró no repetir después de la Segunda Guerra Mundial. La deshumanización del otro, los discursos de odio, la polarización ideológica y los castigos colectivos vuelven a aparecer en el debate político y social.
Tras aquella tragedia, el mundo prometió un “nunca más”. Sin embargo, la historia ha demostrado que las atrocidades no surgen de la nada, sino que se construyen poco a poco, primero con palabras, luego con decisiones políticas y, finalmente, con violencia normalizada.

Desde esta perspectiva llega a las salas Núremberg: el juicio del siglo, una película que revive uno de los momentos decisivos del siglo XX. La historia se sitúa inmediatamente después de la guerra, cuando el psiquiatra militar estadounidense Douglas Kelley recibe la tarea de evaluar a los líderes nazis capturados, entre ellos Hermann Göring, el segundo al mando de Adolf Hitler.
A través de este duelo psicológico, el filme expone que personas aparentemente comunes pueden cometer actos extraordinariamente crueles. Hoy, cuando el mundo vuelve a enfrentarse a guerras, polarización y discursos radicales, Núremberg: el juicio del siglo nos invita a conocer el pasado para transformar el presente. Porque las tragedias de la historia no empiezan con bombas, sino con ideas que el mundo no debe tolerar.
Núremberg: el juicio del siglo llega este 26 de febrero a salas de cine.


