Tecnología

Absolute Cinema: cómo el sonido y la imagen ayudan a construir las películas ganadoras del cine 

El sonido de una tormenta que parece caer sobre la audiencia. El rugido de un motor atravesando la sala. O el silencio casi palpable de una escena íntima. Parte de lo que hace que una película permanezca en la memoria no está únicamente en el guión o en las actuaciones, sino también en la forma en que el sonido y la imagen construyen el ambiente de la historia.

Mientras la imagen traduce en escenas un guion escrito, el sonido agrega nuevas capas. Puede aportar una dimensión emocional que sostiene la tensión o la delicadeza de una escena y una dimensión espacial que sitúa al espectador dentro del entorno de la historia.

Entre las producciones que llegaron a la recta final de la temporada de premios más prestigiosa del cine mundial, esta dimensión técnica aparece como un punto en común. Ocho de cada diez (80%) de las producciones finalistas utilizaron tecnologías desarrolladas por Dolby, ampliando la forma en que el público percibe el espacio sonoro y visual de cada escena.

Títulos como Bugonia, F1, Frankenstein, Pecadores, Sueños de trenes y el gran ganador de la noche, Una batalla tras otra, recurrieron a recursos como Dolby Atmos, un sistema de audio inmersivo que posiciona los sonidos como objetos que se mueven por encima y alrededor del espectador, y Dolby Vision, una tecnología de alto rango dinámico que amplía el contraste y la profundidad del color en pantalla. En muchos de estos filmes, la tecnología convierte el diseño de sonido y la imagen en elementos centrales de la narrativa.

Entre ellos se encuentra Hamnet. La directora Chloe Zhao, conocida por su precisión en cada detalle, utilizó Dolby Atmos para construir su paisaje sonoro. En la película, cada elemento de audio puede posicionarse con precisión dentro del espacio de la sala, creando capas que refuerzan la atmósfera dramática y acercan al espectador a la experiencia emocional de la historia.

El compositor Max Richter, nominado a Mejor Banda Sonora Original, recupera en la película sonidos inspirados en la música del pasado, que hoy pueden escucharse y sentirse con mayor precisión. Para Richter, esa conexión con otras épocas tiene algo casi espiritual. “Cuando rescatas sonidos del pasado, te reconectas con una comunidad de compositores a lo largo del tiempo. Escribir esta banda sonora fue explorar la conexión entre los seres humanos y la naturaleza”, explicó en el podcast Dolby Creator Talks.

Más que un detalle técnico, este recurso refleja un cambio más amplio en la manera en que se concibe el cine contemporáneo. 

“El cine siempre ha combinado imagen y sonido para generar emoción. Hoy, gracias a la evolución tecnológica, los cineastas pueden trabajar esa relación con una precisión que transforma la manera en que una historia se percibe en la sala”, explica Victor Méndez, director de Dolby para América Latina.

Dolby Theatre, Los Ángeles

Desde 2002, la principal ceremonia de premiación del cine se celebra en el teatro ubicado en el complejo Ovation Hollywood, en Los Ángeles, un espacio diseñado para responder a las exigencias técnicas de la transmisión televisiva del evento. En 2012 pasó a llamarse Dolby Theatre, tras un acuerdo de derechos de nombre con Dolby Laboratories.

El recinto cuenta con una sala de control dedicada al procesamiento del audio de la transmisión, lo que permite que el público que sigue la ceremonia desde casa reciba el sonido en Dolby Digital 5.1, con una experiencia cercana a la de una sala de cine. Su sistema de audio inmersivo puede posicionar hasta 128 objetos sonoros en un entorno tridimensional, mientras que la proyección en Dolby Vision permite mostrar fragmentos de las películas nominadas con alto contraste y fidelidad de color.

“Durante más de 40 años hemos trabajado con cineastas extraordinarios para crear experiencias cinematográficas inolvidables. Desde el cine hasta la sala de casa, Dolby continúa transformando la experiencia del entretenimiento, y el Dolby Theatre refleja ese compromiso con la realización de las visiones creativas de los cineastas”, afirma Victor Méndez.

La tecnología detrás de la experiencia

En lugar de dividir el audio en canales fijos, el sistema trata cada elemento sonoro como un objeto que puede posicionarse y moverse dentro de un entorno tridimensional. Esto permite que el sonido se desplace por la sala de manera más natural y envolvente.

En la película F1, ganadora del premio a Mejor Sonido, la adrenalina de las pistas cobra vida dentro de la sala. El diseño sonoro recrea el movimiento de los autos y la vibración de los circuitos, generando la sensación de estar dentro de la carrera.

Si el sonido amplía la dimensión espacial de la experiencia cinematográfica, la imagen también ha evolucionado. Tecnologías de alto rango dinámico como Dolby Vision amplían el contraste entre las áreas claras y oscuras de la pantalla y ofrecen colores más profundos.

En Sueños de trenes, el director de fotografía brasileño Adolpho Veloso destaca las sutilezas de la actuación de Joel Edgerton, construida a partir de microexpresiones y gestos mínimos que dan profundidad al personaje.

“Él es capaz de transmitir todo sin muchas palabras, sin grandes emociones en voz alta. Todo es muy sutil, muy interno, a través de su lenguaje corporal y sus expresiones”, explicó el director de fotografía, quien utilizó esta tecnología para preservar esa delicadeza visual y garantizar que la luz, el contraste y la textura acompañen con precisión la intensidad de la interpretación.

Del cine a la sala de casa

La relación entre Dolby y la industria cinematográfica ha impulsado innovaciones que han convertido el sonido en un elemento central de la narrativa. Este avance se refleja en Dolby Cinema, que combina el audio inmersivo de Dolby Atmos con la calidad de imagen de Dolby Vision.

Hoy estas tecnologías no se limitan a las salas de cine. También están presentes en televisores, barras de sonido, tabletas y teléfonos inteligentes, mientras que las plataformas de streaming ofrecen contenidos producidos bajo estos estándares.

En mercados como Brasil y México, donde el consumo audiovisual ocurre cada vez más fuera de las salas de cine, esta expansión tecnológica ha ampliado el acceso a experiencias audiovisuales de alta calidad. Al final, la evolución tecnológica del cine no se trata solo de equipos o formatos, sino de nuevas formas de contar y experimentar las historias.

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