Del creepypasta a la pantalla grande: Por qué ‘The Backrooms’ es la experiencia más terrorífica del año
Lo que comenzó en 2019 como una simple imagen en internet de pasillos amarillos vacíos y una perturbadora leyenda urbana, se ha transformado oficialmente en la pesadilla cinematográfica definitiva. Producida por los gigantes del terror moderno, A24 y Atomic Monster (James Wan), la adaptación cinematográfica de ‘The Backrooms’ ya está en cines para demostrar que el verdadero pánico no surge de los monstruos tradicionales, sino de los espacios infinitos de los que es imposible escapar.
Si tienes curiosidad por saber cómo un fenómeno de internet se convirtió en un evento imperdible de la cartelera, aquí te lo contamos todo.
Atrapados en el limbo de la realidad
La historia nos sumerge en la década de los 90. Un joven cineasta aficionado y su grupo de amigos se encuentran grabando un proyecto escolar cuando, tras un tropiezo aparentemente inofensivo, sufren un «noclip» (un error en la textura de la realidad) y atraviesan el suelo. Al despertar, se encuentran atrapados en el Nivel 0 de los Backrooms: una dimensión interminable de habitaciones vacías, paredes con papel tapiz amarillo chillón, alfombras húmedas y el ensordecedor y constante zumbido de luces fluorescentes.
Pronto descubren que no están solos. Mientras intentan mapear el lugar y mantener la cordura para encontrar una salida de regreso al «mundo real», se dan cuenta de que el propio entorno parece cambiar a sus espaldas. Peor aún: el ruido de sus pasos ha atraído a entidades inhumanas y distorsionadas que cazan a cualquiera que perturbe la inquietante monotonía del laberinto.
El gran triunfo de la película radica en trasladar la estética de internet al formato cinematográfico sin perder un ápice de su esencia:
- Dirección prodigio: La película está dirigida por el jovencísimo Kane Parsons, el creador original de los videos virales de YouTube que expandieron este universo cuando solo tenía 16 años. Su salto al cine de la mano de directores consagrados mantiene esa visión única y perturbadora.
- Estética Found Footage y VHS: La fotografía emula el formato de cinta de video analógica de los 90. Los movimientos de cámara en mano, los encuadres claustrofóbicos y la iluminación mortecina logran que el espectador se sienta dentro del laberinto, compartiendo la desesperación en primera persona.
- Diseño de audio hipnótico: El sonido es un personaje más. El zumbido constante de las lámparas fluorescentes genera una tensión psicológica real en la sala de cine, haciendo que el más mínimo crujido o distorsión estática te haga saltar del asiento.
El Talento: Sangre nueva y la visión de los maestros del horror
- Kane Parsons (Director): El verdadero cerebro del proyecto. Su conocimiento absoluto del lore de los Backrooms asegura una adaptación fiel que respeta a la comunidad de internet, pero adaptada perfectamente al ritmo cinematográfico.
- Un elenco fresco y creíble: La película apuesta por un reparto de caras jóvenes y no sobreexpuestas. Esto es un acierto rotundo, ya que sus reacciones de pánico, confusión y desgaste psicológico se sienten completamente genuinas, alejándose de los clichés de los sobrevivientes típicos de Hollywood.
- El sello de A24 y James Wan: El respaldo de la distribuidora reina del terror psicológico (Hereditary, Midsommar) junto a la experiencia comercial de Wan (El Conjuro, Insidious) garantiza un producto pulido, inteligente y sumamente aterrador.
¿Por qué DEBES ir a verla al cine?
- Es el nacimiento del terror liminal en el cine: Define un nuevo subgénero basado en el miedo a los espacios familiares pero vacíos y fuera de contexto. Es una experiencia psicológica diferente a todo lo que has visto.
- De la pantalla del celular a la inmersión total: Si los videos cortos de YouTube ya eran estresantes, experimentar la inmensidad de los Backrooms con el sistema de audio y la pantalla gigante de un cine lleva la ansiedad y la adrenalina a otro nivel.
- Es un hito para la cultura de internet: Representa la consolidación de cómo las historias nacidas de la comunidad digital y los creadores independientes pueden revolucionar la industria del cine comercial.
Asi que, no vayas solo, mantén los ojos bien abiertos a los detalles del fondo de la pantalla y, sobre todo, ten mucho cuidado por dónde pisas al salir de la sala.


